Abrir menú principal

Cambios

sin resumen de edición
|ciudad_trabajo=Madrid, El Escorial (Comunidad de Madrid), La Granja (Segovia, Castilla y León), (Castilla la Mancha), Cáceres (Extremadura), Cádiz (Andalucía) (Álava, País Vasco), (Aragón)
|especialidad=Pintor
|ref_bibliografica=*A.E. Pérez Sánchez, "Real Academia de la Historia D.B-e", en José de Ribera. Accesible en: https://dbe.rah.es/biografias/4189/jose-de-ribera (consultado en 01/04/2022)
|tomo=4
|pagina=184
Sus padres Luis Ribera, y Margarita Gil le enviaron a estudiar la latinidad con el fin de inclinarle a la carrera de las letras; pero su afición a las bellas artes le obligó a preferir la escuela de Francisco Ribalta a la universidad. No tardó mucho tiempo en dar pruebas de su disposición y talento para la pintura, con los rápidos progresos que hizo; y de este tiempo se dice en Valencia que son unos [[lienzos_(cuadros)_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''lienzos [ cuadros ]'']] de su mano, colocados sobre los estantes de la librería del convento del Temple en aquella ciudad; pero parece que no es cierto.
Aunque conocía el mérito de su maestro, pasó a Italia siendo todavía muchacho, y principió a copiar [[(copias)_las_estatuas_del_antiguo_y_las_pinturas_de_los_grandes_maestros_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ copias ] las estatuas del antiguo y las pinturas de los grandes maestros'']]con tanto tino, que habiendo sido notados sus dibujos [[dibujos_[Poeta_coronado_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''dibujospoeta coronado'']], ] con admiración por los demás jóvenes y maestros, le llamaban il Spagnoleto. Pobre y desnudo, pues se mantenía con los mendrugos de pan que le daban sus condiscípulos, andaba estudiando y copiando por las calles de Roma. Y como le viese un cardenal copiando con suma atención el fresco de la fachada de un palacio, compadecido le llamó y mandó fuese a su casa, en la que le vistió y agregó a su familia. Esta ventajosa situación, que debía animarle a hacer mayores progresos, le convirtió en perezoso y holgazán; mas habiendo entrado dentro de sí mismo, conoció su ruina, se huyó de la casa del cardenal, y volvió al estado de pobreza, que consideró más a propósito para sus adelantamientos. El cardenal sintió mucho esta acción, que atribuía a ingratitud y deseo de libertad; pero habiéndole encontrado estudiando, quedó convencido y admirado de su virtud con la respuesta que le dio.
Después de haber copiado las [[(copias_de)_obras_de_Rafael_de_Urbino_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ copias de ] obras de Rafael de Urbino'']]y las [[(copias_de_las_obras)_de_los_Carracis_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ copias de las obras ] de los Carracis'']], hallaba más placer en el efecto terrible del claro oscuro de las de Miguel Ángel Carabaggio, por lo que hizo cuantas diligencias pudo hasta lograr ser su discípulo, y aunque le duró muy poco tiempo, porque el Carabaggio falleció el año de 609, cuando Ribera no tenia más de 20 de edad, se encastó del tal modo en su estilo, que no se distinguían las obras del maestro y del discípulo. Deseoso de comprobar los elogios que se daban en Roma a las del Coregio, pasó a Parma, y admirado de su mérito y suavidad, copió [ [[copias_de_las_obras_de_Corregio_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''copias de las obras de Corregio'']] ] la mayor parte de ellas, con lo que se formo una manera más tierna y agradable , dulcificando la fiereza que había adquirido en casa de Carabaggio.
Restituido a Roma extrañaron los demás pintores su nuevo estilo, y hora fuese por envidia y temor de la aceptación que conseguiría con él, hora para que decayese el aplauso de las del Dominiquino, con quien Ribera estaba indispuesto, le inspiraron siguiese el estilo del Carabaggio, que por su novedad y franqueza le haría ganar más fama y dinero. La propensión que tenia tenía a pintar asuntos hórridos y melancólicos, que no podía desempeñar con la blandura y suavidad de Coreggio, le movió más que todo a adoptar el consejo de los que no tenía por amigos.
Para desembarazarse de ellos, y poder hacer mejor fortuna, se trasladó a Nápoles sin más recomendación que su habilidad. Tropezó en esta capital con un comerciante de pinturas, hombre rico y harto inteligente en el arte, quien conociendo su mérito le ofreció para matrimonio una hija única que tenía y heredera de todo su caudal. Aceptó el partido, el suegro no se descuidó en publicar por la ciudad la habilidad de su yerno; de manera, que en muy poco tiempo llegó a ser el pintor de más fama que había en Nápoles. Vivía cerca del palacio del virrey, y como un día se hubiese juntado mucha gente a ver un [[copias_de_las_obras_de_Corregio_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''san Bartolomé'']] que acababa de pintar, y el suegro había puesto al balcón de su casa para que le viesen, preguntó el virrey el motivo de haber allí tanta gente; y habiéndolo sabido, mandó que le subiesen el cuadro, que le agradó sobre manera. Quiso conocer al autor, y tuvo mayor satisfacción luego que supo que era español. Le nombró su pintor con sueldo decente y cuarto en palacio; y con este motivo y el de su buen modo contrajo muchas amistades con las personas de la mayor distinción.
Estas y otras infinitas obras[ [[san_Francisco_de_Paola_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''san Francisco de Paola'']], ] que pintó para Felipe IV, para el conde de Monterrey, virrey de Nápoles y su mecenas, y para otros magnates, le llenaron de riquezas y de fausto, pues siempre salía en carroza y su mugen con escudero. No pintaba más que seis horas al día por la mañana, y ocupaba las restantes en el paseo y en la tertulia que tenia en su cuarto, concurrido de los primeros personajes de la corte. La academia de san Lucas de Roma le recibió en el número de sus individuos el año de 630. En este mismo año tuvo el gusto de ver y tratar a don Diego Velázquez cuando pasó a Nápoles, y le acompañó a ver todas las cosas dignas de aquella ciudad. En 644 le distinguió el Papa con el habito de Cristo; y en 49 volvió a abrazar a Velázquez cuando dio otra vuelta a Italia. Falleció Ribera en Nápoles el alío de 656 entre honores, riquezas y satisfacciones, y no como algún otro escritor escribe, que habiendo don Juan de Austria robádole una hija, avergonzado se huyó de Nápoles, y que no se supo más de su paradero.
Fue el Spagnoleto [ españoleto ] uno de los más insignes pintores naturalistas que ha habido en Italia. Aventajase a su maestro en el dibujo, pero no en la suavidad del pincel, bien que le igualó en la fuerza del claro oscuro. Ninguno hubo más adicto al natural, pues expresaba hasta las arrugas y demás accidentes del cuerpo humano, y ninguno que representase con más verdad los ancianos y los asuntos hórridos. Son muy apreciables sus dibujos a la pluma y con lápiz [ [[dibujos_saltimbanquis_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''dibujossaltimbanquis'']] a la pluma y con lápiz, ], porque están tocados con tino y gusto. Conservo alguno [[(dibujo)_de_lápiz_rojo_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ dibujo ] de lápiz rojo'']], que no deja cosa alguna por indicar.
Se acercan a veinte y seis las [[estampas_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''estampas'']] que grabó al agua fuerte con la misma delicadeza y corrección. Se cuentan entre ellas un [[san_Genaro_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''san Genaro'']], un [[sátiro_atado_a_un_árbol_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''sátiro atado a un árbol'']], dos [[san_Jerónimos_penitentes_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''san Jerónimos penitentes'']], [[san_Pedro_llorando_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''san Pedro llorando'']], el [[san_Pedro_llorando_martirio_de_sam_Bartolomé_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''martirio de san Bartolomé'']], el retrato de [[don_Juan_de_Austria_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''don Juan de Austria'']]; y sobre todas la rara y muy apreciable de [[Baco,_a_quien_un_sátiro_corona_de_pámpanos_y_otro_le_echa_vino_de_un_odre_en_la_copa,_con_otras_figuras_de_faunos_y_de_niños_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''Baco, a quien un sátiro corona de pámpanos y otro le echa vino de un odre en la copa, con otras figuras de faunos y de niños'']]. El pintor Francisco Fernández grabó al agua fuerte unos [[principios_de_diseño_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''principios de diseño'']], sacados de las [[principios_de_diseño_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''estampas'']] y [[principios_de_diseño_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''dibujos'']] de Ribera; y el año de 650 se publicó en París un cuaderno de estos mismos principios con el títulos [[''Livre_de_portraiture,_recuilla_des_oeuvres_de_Josef_de_Ribera,_dit_l Espagnolet,_et_gravé_al_eau_fort_par_Louis_Ferdinand''_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''Livre de portraiture, recuilla des oeuvres de Josef de Ribera, dit l Espagnolet, et gravé al eau fort par Louis Ferdinand'']], que retallado varias veces anda en manos de todos los aficionados y de los profesores.
Entre los muchos y buenos discípulos que salieron de su escuela se debe contar a Lucas Jordán [ Giordano ] por el más adelantado: de ambos tenemos muchas obras en España, aunque Ribera no haya vuelto a este reino. Pero la dominación que teníamos en Nápoles: los muchos españoles ricos y acomodados que había allí establecidos, que eran otros tantos amigos suyos: los repetidos encargos de Felipe IV a sus virreyes para que le mandasen pintar [[cuadros_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''cuadros'']]: los [ [[cuadros_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''cuadros'']] ] que los mismos virreyes trajeron, y los [ [[cuadros_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''cuadros'']] ] que traían otros sujetos guando volvían de sus empleos, fueron la causa de que haya en España tantos y tan buenos de su mano. Diré los públicos que conozco.
'''''Niños Expósitos'''''
-Un [[mujer_con_barbas_largas_criando_un_hijo_con_el_marido_detrás_Un_san_Pedro_llorandos_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''Un san Pedro llorando'']], en el remate del altar mayor.
'''''Catedral'''''
-Un excelente [[mujer_con_barbas_largas_criando_un_hijo_con_el_marido_detrás_san_Agustín_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''san Agustín'']] en la sala capitular.