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Juan Bautista Vázquez
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Especialidad pintor y escultor
Cronología XVI
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Ubicación en el diccionario Tomo 5, Página 147, Letra V, Grupo VA

Vázquez (Juan Bautista) pintor y escultor. Natural de Sevilla, discípulo en la pintura de Diego Barrera, y en la escultura de alguno de los grandes maestros que había en Toledo. Trabajó en la catedral de esta ciudad el año de 1556 dos profetas en dos óvalos, y el ángel del misterio de la Encarnación para la puerta de la fachada del reloj en uno de los cruceros, donde trabajaron con él Gregorio Vigarni, Vergara el viejo y otros profesores de gran mérito. Ejecutó en 559 el retablo colateral, dedicado a san Bartolomé en la capilla de la torre de la propia santa iglesia [ catedral ]; y en 560 el [ retablo ] principal de la misma capilla.


Volvió a Sevilla en este año a concluir el retablo mayor de aquella catedral, y en 61 acabó la huida a Egipto, que Roque Balduc había dejado comenzada antes de su muerte. En 61 hizo nueve estatuas en madera para el tenebrario triangular; y en 63 y 64 tres historias para los lados del mismo retablo mayor, que representan la creación del mundo, la transgresión de nuestros primeros padres [ pecado original ], y su expulsión del paraíso con figuras del tamaño, o mayores que el natural. Trabajó también en 65 seis estatuitas [ estatuas ] para el facistol del coro, y el embutido que contiene.


Pagásele en 68 veintiuatro mil maravedíes por la pintura del altar de nuestra señora [ virgen ] de la Granada, que estaba en su capilla en el patio de los naranjos; y el abad Gordillo, hablando de esta misma capilla, dice en su manuscrito de las Estaciones: “Habia ántes en lugar de la estatua de la Virgen, que ahora se celebra en su altar mayor, otra pintada por Juan Bautista Vázquez, y muy celebrada. Tenia en el brazo izquierdo á su santísimo hijo, quien tenia en su mano un xilguero de admirable propiedad y colorido, que parecia, vivo, y la Señora [ la Virgen ] estaba con un vestido á lo casero y de revuelta, y en la mano derecha una granada abierta, que presentaba á su querido hijo”. Ejecutó después las estatuas y pinturas del retablo mayor de la parroquia de la Magdalena, que se quitó para poner en su lugar el [ retablo mayor ] que hay ahora de mal gusto.


Finalmente pasó a Málaga en 579 a hacer la traza de la capilla y retablo principal del señor Manrique en aquella catedral, llamada de la Encarnación, cuyo cuadro de este misterio [ de la Encarnación ] pintó Cesar Arbasia. Las obras de escultura que se conservan de mano de Vázquez, publican su inteligencia y su saber: fue uno de los primeros artistas que llevaron a Andalucía las buenas formas, la nobleza de caracteres, el sencillo plegar de los paños, y otras máximas con que acabó de desterrar la manera gótica, que todavía reinaba en Sevilla entre algunos profesores.

Archivo de las Catedrales de Toledo, Sevilla y Málaga, Abad Gordillo, Pacheco.

(Tomo V, pp. 147-149)