Sus padres Luis Ribera, y Margarita Gil le enviaron a estudiar la latinidad con el fin de inclinarle a la carrera de las letras; pero su afición a las bellas artes le obligó a preferir la escuela de Francisco Ribalta a la universidad. No tardó mucho tiempo en dar pruebas de su disposición y talento para la pintura, con los rápidos progresos que hizo; y de este tiempo se dice en Valencia que son unos [[lienzos_(cuadros)_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''lienzos [ cuadros ]'']] de su mano, colocados sobre los estantes de la librería del convento del Temple en aquella ciudad; pero parece que no es cierto.
Aunque conocía el mérito de su maestro, pasó a Italia siendo todavía muchacho, y principió a copiar [[(copias)_las_estatuas_del_antiguo_y_las_pinturas_de_los_grandes_maestros_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ copias ] las estatuas del antiguo y las pinturas de los grandes maestros'']]con tanto tino, que habiendo sido notados sus dibujos [ [[dibujos_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''dibujospoeta coronado'']], ] con admiración por los demás jóvenes y maestros, le llamaban il Spagnoleto. Pobre y desnudo, pues se mantenía con los mendrugos de pan que le daban sus condiscípulos, andaba estudiando y copiando por las calles de Roma. Y como le viese un cardenal copiando con suma atención el fresco de la fachada de un palacio, compadecido le llamó y mandó fuese a su casa, en la que le vistió y agregó a su familia. Esta ventajosa situación, que debía animarle a hacer mayores progresos, le convirtió en perezoso y holgazán; mas habiendo entrado dentro de sí mismo, conoció su ruina, se huyó dé la casa del cardenal, y volvió al estado de pobreza, que consideró más a propósito para sus adelantamientos. El cardenal sintió mucho esta acción, que atribuía a ingratitud y deseo de libertad; pero habiéndole encontrado estudiando, quedó convencido y admirado de su virtud con la respuesta que le dio.
Después de haber copiado las [[(copias_de)_obras_de_Rafael_de_Urbino_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ copias de ] obras de Rafael de Urbino'']]y las [[(copias_de_las_obras)_de_los_Carracis_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''[ copias de las obras ] de los Carracis'']], hallaba más placer en el efecto terrible del claro oscuro de las de Miguel Ángel Carabaggio, por lo que hizo cuantas diligencias pudo hasta lograr ser su discípulo, y aunque le duró muy poco tiempo, porque el Carabaggio falleció el año de 609, cuando Ribera no tenia más de 20 de edad, se encastó del tal modo en su estilo, que no se distinguían las obras del maestro y del discípulo. Deseoso de comprobar los elogios que se daban en Roma a las del Coregio, pasó a Parma, y admirado de su mérito y suavidad, copió [ [[copias_de_las_obras_de_Corregio_-_Ribera,_José_o_Jusepe|''copias de las obras de Corregio'']] ] la mayor parte de ellas, con lo que se formo una manera más tierna y agradable , dulcificando la fiereza que había adquirido en casa de Carabaggio.