No acabó esta obra hasta el de 59, ni pudo venir a colocarla, como se pensaba, por las causas que diremos adelante. Las estatuas representan la [[fe_-_Vergara,_Francisco|''fe'']], la [[esperanza_-_Vergara,_Francisco|''esperanza'']]y la [[caridad_-_Vergara,_Francisco|''caridad'']], con dos [[ángeles_-_Vergara,_Francisco|''ángeles'']] mancebos que están en el gracioso [[retablo_-_Vergara,_Francisco|''retablo'']] que trazó don Ventura Rodríguez: los tres bazos relieves de mármol de Carrara figuran, el del medio a [[san_Julián_vestido_de_pontifical_recibiendo_una_palma_de_mano_de_(la_Virgen)_nuestra_Señora,_que_aparece_en_gloria,_acompañada_de_santas_vírgenes_-_Vergara,_Francisco|''san Julián vestido de pontifical recibiendo una palma de mano de [ la Virgen ] nuestra Señora, que aparece en gloria, acompañada de santas vírgenes'']], cuyas figuras son algún tanto menores que el natural; y los otros dos más pequeños el [[bautismo_(de_san_Julián)_-_Vergara,_Francisco|''bautismo [ de san Julián ]'']] del santo, el mismo [[san_Julián_haciendo_cestas_con_su_criado_san_Lesmes_-_Vergara,_Francisco|''san Julián haciendo cestas con su criado san Lesmes'']]. Todo trabajado con juicio y conocimiento de las reglas del arte, y se reputa por una de las obras modernas de más mérito que hay en España en este género.
No vino a traerla porque le encargaron otras de suma importancia y de mucho interés a su honor y estiniación, cual fue la estatua colosal de [[san_Pedro_Alcántara_-_Vergara,_Francisco|''san Pedro Alcántara'']] de diecisiete pies de alto para la nave principal de la iglesia del Vaticano, que ejecutó con tanto acierto, que le llenó de gloria, no solo en Roma, sino también en toda Europa con la lámina que grabó [ [[estampa_de_san_Pedro_de_álcátara_-_Vergara,_Francisco|''estampa de san Pedro de álcátara'']] ] por ella Pedro Campana; y después la [[escultura_del_sepulcro_del_cardenal_Portocarrero_-_Vergara,_Francisco|''escultura del sepulcro del cardenal Portocarrero'']]colocado en la iglesia llamada el priorato de Malta y de aquella capital. Finalmente acabó de quitarnos la esperanza de tener entre nosotros tan digno profesor su temprana muerte, acaecida en Roma. el día 3o de julio de 1761 a los cuarenta y ocho de edad. Con el estudio profundo que había hecho en las estatuas griegas y romanas y en las obras de los mejores profesores del siglo XVI, había conseguido dar a las suyas formas grandiosas y gracia a los semblantes, buen aire a las cabezas, y plegar los paños con gusto y estilo franco. Trabajó en pasta y madera las estatuas del [[túmulo_-_Vergara,_Francisco|''túmulo'']], que la nación española levantó en su iglesia de Roma en las honras de los reyes don Fernando el V I y dona Bárbara: el [[modelo_de_la_estatua_de_san_Ignacio_de_Loyola_-_Vergara,_Francisco|''modelo de la estatua de san Ignacio de Loyola'']] para el colegio de Jesuitas de la villa de Azpéitia, que la compañía de Caracas mandó ejecutar después [[(san_igancio_de_Loyola)_en_plata_-_Vergara,_Francisco|''[ san igancio de Loyola ] en plata'']], y otras muchas [[obras_-_Vergara,_Francisco|''obras'']] que le distinguen sobre los mejores profesores de su época en Italia y España.
''Noticias de Valencia, Ponz, Orellana''